Arqueozoología. En: Benàmer (Muro d'Alcoi, Alicante). Mesolíticos y neolíticos en las tierras meridionales valencianas. moreEn: TORREGROSA, P., JOVER, F.J., LÓPEZ SEGUÍ, E. (DIRS.) |
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Prehistoric Archaeology, Mesolithic Archaeology, Neolithic Archaeology, Archaeozoology, and Archaeology
X. ARQUEOZOOLOGÍA
C. Tormo Cuñat
INTRODUCCIÓN El conjunto de restos óseos estudiados procede de los dos sectores en los que se dividió el yacimiento en el proceso de excavación. El sector 1 corresponde a un gran nivel de paleosuelo que cubre una serie de estructuras circulares de encachados con materiales del Neolítico cardial. En el sector 2 los restos analizados pertenecen al área 4 que presenta dos contextos cronológicos. Por un lado, el estrato de travertino excavado por numerosas fosas o silos de almacenamiento de cronología del Neolítico postcardial, y por otro lado, debajo de estas fosas, el estrato mesolítico formado por un encachado que podría responder a un área de actividad. La muestra se ha caracterizado por dos problemas principales. Por un lado el mal estado de conservación que presentaban los restos, con una fragmentación extrema y muy deteriorados por corrosión; esto ha dificultado en muchos casos su identificación taxonómica e incluso anatómica. Por otro lado, se ha tenido en cuenta la posible alteración de los materiales en los contextos cronológicos del área 4 debido a que en el proceso de realización de las fosas durante el Neolítico se pudo contaminar el nivel mesolítico que había por debajo. METODOLOGÍA La clasificación de los materiales se ha realizado mediante el método de la anatomía comparada atribuyendo a cada resto óseo la categoría de especie, zona anatómica y lado corporal a través de las zonas de diagnóstico correspondientes, llegando en
caso contrario a la asignación de género, familia u orden. Se han utilizado para tal fin las colecciones de referencia del Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia, depositadas en su Gabinet de Fauna Quaternària.1 Fuera de los indeterminados, se han creado tres clases: macromamíferos, mesomamíferos y micromamíferos donde quedan agrupados aquellos restos de imposible determinación específica con un tamaño apreciable. La cuantificación de los materiales se ha realizado estableciendo el número de restos identificados (NR) y el número mínimo de individuos (NMI) obteniendo sus frecuencias relativas (Lyman, 2008). Para el cálculo de éste último se han utilizado principalmente las denticiones, completando los datos con el estudio del esqueleto postcraneal, correspondiendo al hueso más representado de cada especie separado por lados corporales (derecho-izquierdo). La edad y el tamaño de los individuos ha completado su número. Se han tenido en cuenta, además, las diferentes unidades estratigráficas de los niveles estudiados para contabilizar el NMI. Para el establecimiento de las edades de muerte se han analizado las secuencias de erupción dental y el grado de desgaste de las mismas, así como el estudio de la fusión de las zonas articulares (Silver, 1980), adoptando según el caso la metodología correspondiente (Mariezkurrena, 1983; Payne, 1982; Bull y Payne, 1982). La nomenclatura utilizada para la dentición de los équidos se ha recogido de Eisenmann (1980: 81). En la determinación de algunas especies, el problema se ha centrado en la diferenciación entre la forma doméstica y la silvestre debido a la dificultad que comporta esta distinción en una muestra tan fragmentada y deteriorada. Basándose en crite-
1 Mi gratitud a Alfred Sanchis y a Bernat Martí por sus consejos y correcciones.
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rios métricos y morfológicos para dicha diferenciación, éstos no han sido determinantes al carecer la muestra de elementos esqueléticos postcraneales enteros o que conserven alguna parte diagnóstica; por tanto, se han incluido dentro de la categoría genérica sp. También, se han estudiado todas aquellas alteraciones presentes sobre los restos, tanto las relacionadas con la exposición al fuego como las vinculadas a procesos postdeposicionales como corrosión y abrasión (Lyman, 1994). Para reflejar el elevado grado de fragmentación de la muestra se ha dividido las esquirlas y los fragmentos de diáfisis en tres categorías según el tamaño de éstos. La Categoría 1 recoge las esquirlas inferiores a 1 cm; la Categoría 2 agrupa a las esquirlas entre 1 y 3 cm, y la Categoría 3 entre 3 y 5 cm. Sólo se han contabilizado los fragmentos óseos que presentaban fracturas antiguas. Las medidas han sido tomadas con calibre y expresadas en milímetros. Debido al mal estado de la muestra son pocas la medidas que se han podido efectuar y, excepto un astrágalo de Cervus elaphus, todas se han obtenido a partir de la dentición. Para el estudio osteométrico se ha seguido a Driesch (1976) aunque realizando variaciones en la nomenclatura de las medidas de los dientes. Las siglas utilizadas son: En dientes: - md: mesio-distal. - vl: vestíbulo-lingual. - md (1cm): medida mesio-distal tomada a 1 cm desde la juntura de unión con la raíz. - vl (1cm): medida vestíbulo-lingual tomada a 1cm desde la juntura de unión con la raíz. - H: altura del diente tomada desde la superficie oclusal hasta la juntura de unión con la raíz. En los dientes inferiores se toma en la parte bucal (externa), y en los dientes superiores en la parte lingual o interna (Davis, 1989). - LP: longitud del protocono. En esqueleto postcraneal: - GLl: longitud máxima lateral del astrágalo. - Dl: profundidad máxima del astrágalo. ANÁLISIS DE LA MUESTRA La muestra se compone de 1.896 fragmentos óseos de los cuales el 92,4% corresponden a esquirlas de pequeño tamaño imposibles de determinar. Los grupos formados por macro, meso y micromamíferos suman el 2,1% de la muestra, sólo el 5,3% de los restos se ha podido identificar específica o genéricamente, y en el caso de los lepóridos (conejo o liebre) por la familia, excepto el caso de un resto de conejo (tabla X.1). Los taxones identificados son Equus ferus2 (caballo salvaje), Bos sp. (bovino), Cervus elaphus (ciervo), Sus sp. (suido), Ovis/Capra sp. (oveja/cabra), Capra cf. pyrenaica (cf. cabra
montés), Oryctolagus cuniculus (conejo) y Leporidae (conejo/liebre). Los huesos se han hallado en tres contextos cronológicos: Mesolítico, Neolítico antiguo cardial y en los rellenos de fosas del Neolítico postcardial. En el nivel mesolítico es donde ha aparecido el mayor número de restos (NR: 1.510) y número mínimo de individuos (NMI: 41), además de recoger la mayoría de los restos determinados de toda la muestra (96 de los 101 del total de restos). El 93,6% está formado por esquirlas de pequeño tamaño y únicamente el 6,4% de los restos se ha podido determinar por el orden, el género y/o la especie. Los restos determinados corresponden principalmente a fragmentos dentales y sólo en seis casos se han identificado a partir de elementos postcraneales o por la clavija córnea. Éstos son un fragmento longitudinal de metatarso, un fragmento de falange tercera y un fragmento de astrágalo de Cervus elaphus; un fragmento de metapodio de Bos sp.; un fragmento de astrágalo de Ovis/Capra sp.; y un fragmento de clavija córnea de Capra cf. pyrenaica. El nivel neolítico antiguo cardial ha sido el más pobre en restos óseos con 115 y un número mínimo de dos individuos. Únicamente se han identificado tres fragmentos longitudinales de diáfisis en las categorías de micro y mesomamífero. Los dos restos de micromamífero posiblemente pertenezcan a Leporidae. En los rellenos de fosas del Neolítico postcardial se han hallado 271 restos y un número mínimo de cinco individuos. Los indeterminados (NR: 266) están formados por pequeñas esquirlas y 14 fragmentos longitudinales de diáfisis asignados a macromamífero. Los restos determinados son un fragmento longitudinal de diáfisis de metatarso, un fragmento de candil y un premolar superior de Cervus elaphus; un fragmento molar de Sus sp. y otro fragmento molar de Ovis/Capra sp. Como ya se ha mencionado con anterioridad, el grado de fragmentación de la muestra ha sido muy elevado y la mayoría de los restos corresponden a pequeñas esquirlas indeterminadas. Los únicos huesos que han superado los 5 cm de longitud han sido cuatro fragmentos longitudinales de diáfisis clasificados en el grupo de los macromamíferos en el nivel mesolítico y otros tres en el neolítico postcardial, con un tamaño entre los 6 y los 8 cm. Todos los restos indeterminados, excepto los dientes, han sido agrupados en tres categorías según su tamaño (tabla X.2). Sólo se han tenido en cuenta los fragmentos óseos que no presentaban fracturas recientes. Se puede observar que los tres contextos ofrecen la misma proporción en los porcentajes según las categorías analizadas, decreciendo a medida que aumenta el tamaño de los fragmentos óseos. En los rellenos de fosas es donde aparece la fauna con un mayor grado de fragmentación con un porcentaje del 74,4% de esquirlas de tamaño inferior a 1 cm. Los contextos del Mesolítico y del Neolítico antiguo cardial presentan unos porcentajes de fragmentación muy similares.
2 Esta denominación no está referida al tarpán, sino siguiendo la denominación de G. NOBIS (1971) para diferenciar el caballo salvaje del doméstico.
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Mesolítico Taxones Equus ferus Bos sp. Cervus elaphus Sus sp. Ovis /Capra sp. Capra cf. pyrenaica Oryctolagus cuniculus Leporidae Total NR 6 (6,25) 11 (11,46) 19 (19,79) 9 (9,37) 46 (47,92) 1 (1,04) 1 (1,04) 3 (3,13) 96 (100) NMI 3 (7,32) 6 (14,63) 8 (19,51) 6 (14,63) 13 (31,71) 1 (2,44) 1 (2,44) 3 (7,32) 41 (100)
Neolítico cardial NR NMI
Neolítico postcardial NR NMI NR 6 (5,94)
Total NMI 3 (6,52) 6 (13,04) 11 (23,91) 7 (15,22) 14 (30,43) 1 (2,18) 1 (2,18) 3 (6,52) 46 (100)
11 (10,89) 3 (60) 1 (20) 1 (20) 3 (60) 1 (20) 1 (20) 22 (21,78) 10 (9,90) 47 (46,54) 1 (0,99) 1 (0,99) 3 (2,97) 5 (100) 5 (100) 101 (100)
Indeterminados Micromamífero Mesomamífero Macromamífero Indeterminados Total
NR
NMI
NR 2 (1,74)
NMI 1 (50) 1 (50)
NR
NMI
NR 2 (0,11) 9 (0,50)
NMI 1 (50) 1 (50) 2 (100)
8 (0,57) 17 (1,20) 1389 (98,23) 1414 (100)
-
1 (0,87)
14 (5,26) 112 (97,39) 115 (100) 2 (100) 252 (94,74) 266 (100)
-
31 (1,77) 1753 (97,66) 1795 (100)
Total muestra
1510
41
115
2
271
5
1896
48
Tabla X.1. Número de restos (NR) y Número Mínimo de Individuos (NMI) de los taxones hallados en cada uno de los contextos cronológicos: Mesolítico, Neolítico antiguo cardial y en los rellenos de fosas del Neolítico postcardial. Los porcentajes, entre paréntesis, se han calculado separando por un lado el grupo de los taxones identificados, y por otro el de los indeterminados.
Tamaño Categoría 1 (<1cm) Categoría 2 (1-3 cm) Categoría 3 (3-5 cm) Total
Mesolítico 910 (66,81) 366 (26,87) 86 (6,32) 1362 (100)
Neolítico cardial 74 (64,35) 34 (29,56) 7 (6,09) 115 (100)
Neolítico postcardial (fase IV) 186 (74,40) 54 (21,60) 10 (4) 250 (100)
Total 1.170 (67,7) 454 (26,3) 103 (6,0) 1727 (100)
Tabla X.2. Categorías de los restos óseos según el tamaño y su relación en los diferentes contextos cronológicos. En estas categorías no se han tenido en cuenta los dientes.
Las especies determinadas Las especies que se han podido determinar específicamente son Equus ferus (caballo salvaje), Cervus elaphus (ciervo), Capra cf. pyrenaica (cf. cabra montés) y Oryctolagus cuniculus (conejo). Los taxones que se han clasificado genéricamente son Bos sp. (bovino), que incluye a las especies Bos primigenius (uro) y Bos taurus (bovino doméstico); Sus sp. que agrupa a Sus domesticus (cerdo) y Sus scrofa (jabalí); por último, Ovis/Capra sp. que incluye a Ovis aries (oveja), Capra hircus (cabra do-
méstica) y Capra pyrenaica (cabra montés). Por otro lado, los fragmentos óseos identificados como lepóridos pueden recoger a las especies Oryctolagus cuniculus (conejo) y Lepus granatensis (liebre). El taxón más abundante en la muestra es Ovis/Capra sp. con NR: 47 y NMI: 14. Sólo se ha podido especificar un resto de Capra cf. pyrenaica. A este grupo le sigue Cervus elaphus con NR: 22 y NMI: 11. En tercer lugar se encuentran Bos sp. y Sus sp. que han obtenido unas cantidades muy similares (NR: 11; NMI: 6 / NR: 10; NMI: 7, respectivamente). En cuarto lugar se sitúa Equus ferus con NR: 6 y NMI: 3. Por último, los lepóridos
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(incluyendo a la especie Oryctolagus cuniculus) han ofrecido cuatro restos y un número mínimo de cuatro individuos. En una muestra tan fragmentada y deteriorada, y sin disponer apenas de elementos postcraneales y de partes articulares, el problema de algunas especies se ha centrado en la distinción entre la forma doméstica y la salvaje. La mayoría de los huesos que han servido para identificar a las especies son dientes sueltos en muy mal estado de conservación y no han sido determinantes para realizar dicha distinción. Por otra parte se añade la problemática del propio yacimiento, donde la realización de las fosas durante el Neolítico pudo haber alterado el nivel mesolítico que se encontraba debajo de éstas, siendo posible una mezcla de materiales en ambos contextos. En el caso del bovino no ha sido posible diferenciar entre Bos primigenius (uro) y Bos taurus (bovino doméstico). Los restos recuperados de bovino (NR: 11; NMI: 6) son 10 dientes y un fragmento de centrotarsal (tabla X.3), todos ellos localizados en el nivel mesolítico. Sin embargo, los datos que nos han ofrecido las medidas tomadas sobre los dientes no son determinantes (figs. X.1 y X.2). El suido ha aportado 10 dientes y un número mínimo de 7 individuos, todos ellos hallados en el nivel mesolítico excepto uno en un relleno de fosa. El único resto que se ha conservado entero es un M3, que no presenta desgaste oclusal, perteneciente a un individuo de aproximadamente 23 meses de edad (tabla X.4, fig X.3). La muestra no ha aportado ningún hueso o fragmento óseo que permita diferenciar la forma doméstica (Sus domesticus) de la silvestre (Sus scrofa). La distinción entre oveja (Ovis aries) y cabra (Capra hircus), en las formas domésticas, y la cabra montés (Capra pyrenaica) en su forma salvaje también ha sido problemática. Los restos hallados son 45 fragmentos de dientes sueltos, un fragmento de astrágalo y un fragmento de falange 3, todos ellos muy mal conservados (tabla X.3, fig. X.4). La mayoría de los dientes corresponden a fragmentos de muralla externa (esmalte) de molares indeterminados. El único resto que se ha identificado de Capra cf. pyrenaica corresponde a un fragmento de clavija córnea hallado en el nivel mesolítico (fig. X.5). El caballo (Equus ferus) está representado por seis fragmentos molares muy corroídos hallados en el nivel mesolítico. Úni-
camente se ha podido describir un P2 que presenta el protocono alargado con forma más o menos rectangular similar al tipo nº 7 según Eisenmann (1988: 23), y se encuentra unido al protocónulo. Tiene pliegue caballino, está fragmentado por la cara vestibular y no conserva el cemento de la cara lingual (fig. X.6). Alteraciones sobre los restos En la muestra se han podido detectar cuatro tipos de alteraciones sobre los restos: corrosión, vermiculaciones, abrasión y termoalteraciones por la acción del fuego. Todos los huesos de la muestra están afectados por corrosión. La corrosión es un proceso químico de origen inorgánico que afecta a los restos óseos depositados sobre o entre el sustrato. Las marcas que produce en la superficie del hueso son fruto de las relaciones existentes entre el hueso y el pH del sedimento (Lyman, 1994). Se puede decir que la alta fragmentación se debe, en gran medida, a la corrosión que han sufrido los huesos (fig. X.7). En la muestra se observa una conservación diferencial de los restos, donde los elementos y partes anatómicas más débiles o con menos densidad, como las epífisis y huesos esponjosos, prácticamente han desaparecido; las partes más compactas, como las diáfisis, se han reducido a pequeñas esquirlas, y sólo se han conservado los más duros, los dientes, que se han recuperado sueltos y bastante fragmentados (tablas X.4 y X.5). El debilitamiento de la superficie de los huesos por las condiciones químicas del sedimento ha ocasionado una amplia acción de las raíces de las plantas sobre los mismos. Se observa que la mayoría de los huesos tienen presentes marcas de vermiculaciones en la superficie. La presencia de estas marcas junto a la elevada corrosión que han sufrido las superficies óseas ha impedido ver otras huellas, como incisiones o fracturas de procesado carnicero de origen antrópico, o mordeduras de origen animal. Las marcas por abrasión se han documentado en cinco fragmentos óseos de tres UE: en 2211-224 del nivel mesolítico, en 1023-259 del nivel neolítico antiguo cardial y en 2075-738 del Neolítico postcardial. La abrasión es una modificación física del hueso sobre la cortical producida por efecto de la erosión que puede manifestarse por mecanismos de transporte eólico,
Elemento anatómico Clavija córnea Candil Hemimandíbula Diente Metapodio Centrotarsal Astrágalo Falange Total
Equus ferus
Bos sp.
Cervus elaphus 1
Sus sp.
Ovis/ Capra sp.
Capra cf. Oryctolagus pyrenaica cuniculus Leporidae 1 1
Total 1 1 1
6
10 1
16 2 1 2
10
45
3
90 2 1
1 1 10 47 1 1 3
2 3 101
6
11
22
Tabla X.3. Número de restos de los elementos anatómicos de las especies identificadas.
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Figura X.1. Bos sp. Vista vestibular de serie dental P2 a M1 izquierdos. UE 2211-223.
Figura X.3. Sus sp. Vista oclusal de M3 izquierdo sin desgaste oclusal. UE 2570-021.
Figura X.2. Bos sp. Vista oclusal de serie dental P3 a M1 izquierdos. UE 2211-223.
Figura X.4. Ovis/Capra sp. Fragmento de M3 más fragmentos de muralla externa de molares. UE 2591-027.
hídrico, pisoteo y gravedad. Se caracteriza por la presencia de redondeamientos y pulidos en la superficie ósea (Andrews, 1990; Lyman, 1994). Por último, las termoalteraciones por la acción del fuego se han observado en 200 restos y han aparecido en todos los niveles. Se han clasificado según el tipo de afectación sobre el hueso: total, si afecta a la totalidad de la superficie, o parcial si únicamente una parte está alterada. También se ha tenido en cuenta la coloración sobre el hueso que ha producido la alteración, desde el color marrón, que respondería a una exposición leve del fuego sobre el hueso, hasta el color blanco (hueso calcinado) que indicaría una exposición muy intensa y prolongada de la acción del fuego, pasando por el negro y gris (Nicholson, 1983). El porcentaje de restos quemados en el total de la muestra es de 10,55% (tabla X.6), siendo el nivel neolítico postcardial el que ofrece un mayor número de termoalterados (12,55%) seguido del mesolítico (10,44%), y por último el neolítico antiguo cardial (8,70%).
Se observa, por tanto, cierta homogeneidad en los tres niveles en cuanto a la proporción de restos quemados, mientras que en relación a los grados de termoalteración se aprecian similitudes entre el nivel mesolítico y el neolítico postcardial en la mayor presencia de tipos parcial/negro seguidos de un alto porcentaje de huesos calcinados (total/blanco). VALORACIONES La fauna del yacimiento de Benàmer ha ofrecido un total de 1.896 restos de los que únicamente se han podido determinar taxonómicamente el 5,3%. El grado de fragmentación de la muestra ha sido muy elevado si tenemos en cuenta que el 67,7% de los restos corresponden a esquirlas de tamaño inferior a 1 cm. Los elementos mejor conservados son los dientes que son los que han permitido, en la mayoría de los casos, identificar a los taxones (tabla X.7). En este sentido se puede decir que el
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Figura X.7. Detalle de corrosión de fragmento de diáfisis. UE 2213-442.
Figura X.5. Capra cf. pyrenaica. Fragmento de clavija córnea con pequeña porción de hueso frontal. UE 2589-029.
Figura X.6. Equus ferus. Vista oclusal de P2 izquierdo. UE 2600-030.
conjunto óseo ha sufrido una clara conservación diferencial como consecuencia de los procesos químicos acaecidos en el sedimento del yacimiento, en el que se han preservado los elementos de mayor densidad (dientes), y han desaparecido las partes menos densas como epífisis o huesos esponjosos.
El nivel mesolítico es el que ha documentado un mayor número de restos y de individuos. El 81,91% de los restos se han hallado en este nivel, mientras que los niveles neolíticos han aportado una menor cantidad, el 10,81% en los contextos del Neolítico postcardial y el 7,28% en el Neolítico antiguo cardial. Estos niveles neolíticos apenas han ofrecido información taxonómica, únicamente en el Neolítico postcardial (rellenos de fosas) se identificaron las especies Cervus elaphus, Sus sp. y Ovis/Capra sp., mientras que en el Neolítico antiguo cardial los restos analizados son todos indeterminados. La escasez de restos identificados y el mal estado de conservación de los mismos no ha permitido realizar valoraciones sobre las especies, ni efectuar análisis comparativos entre la fauna del nivel mesolítico con la de los niveles neolíticos. La determinación de las especies se ha realizado principalmente a partir de las denticiones y la muestra apenas ha ofrecido elementos anatómicos postcraneales identificables que nos ayuden a evaluar la importancia económica de las especies animales en el asentamiento. Diversos estudios faunísticos de yacimientos con niveles contemporáneos y entornos ecológicos similares a Benàmer nos pueden servir como referencia para conocer las especies que, de alguna manera, pudieron tener importancia en el asentamiento. En este sentido, el estudio de las fases VII/VIII mesolíticas del Abric de la Falguera (Alcoi, Alicante) revela la presencia, aunque con escasos restos, de especies silvestres como ciervo, corzo, cabra montés, lince y conejo, en cuyos huesos se documentaron señales de fuego, mordeduras humanas y marcas carniceras como incisiones líticas y fracturas para la extracción de la médula (Pérez Ripoll, 2006). En los yacimientos neolíticos se aprecia un claro dominio de las especies domésticas, principalmente ovejas, cabras, bovino y cerdo, frente a las silvestres, además de la presencia del perro (Canis familiaris) aunque representado por escasos restos. En las fases IV/V y VI neolíticas (únicamente de los sectores 2 y 3) del Abric de la Falguera se registra una cabaña ganadera principalmente ovicaprina, con mayor abundancia de ovejas que cabras, y en menor medida de bovinos y suidos (Sus sp.). Las especies silvestres mejor repre-
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Taxón Equus ferus
Nivel Mesolítico NR: 6; NMI: 3 Mesolítico NR: 11; NMI: 6
Edad muerte 1 individuo > 2 ½ años 1 individuo > 14 meses 1 individuo de edad indeterminada 1 individuo adulto (4-5 años) 3 individuos > 6 meses 2 individuos de edad indeterminada 1 individuo > 15 meses 1 individuo de 15 meses aproximadamente 1 individuo de 3 años aproximadamente 6 individuos de edad indeterminada 1 individuo > 26 meses 1 individuo de edad indeterminada 2 individuos de 23 meses aproximadamente 4 individuos de edad indeterminada 1 individuo de edad indeterminada 3 individuos > 18 meses 3 individuos > 5 meses 7 individuos de edad indeterminada 1 individuo de edad indeterminada
Bos sp.
Cervus elaphus
Mesolítico NR: 20; NMI: 9 Neolítico postcardial NR: 2; NMI: 2 Mesolítico NR: 9; NMI: 6
Sus sp. Neolítico postcardial NR: 1; NMI: 1 Mesolítico NR: 46; NMI: 13 Neolítico postcardial NR: 1; NMI: 1
Ovis/Capra sp.
Tabla X.4. Edades de muerte estimadas.
Elemento anatómico Clavija córnea Diente Húmero Fémur Metapodio Astrágalo Costilla Vértebra Fragmento articular Fragmento diáfisis Frag. long. diáfisis Esquirla Total
Macromamífero 6 2
Mesomamífero
Micromamífero
Indeterminado 13 35
Total 13 41 3 1
1 1 1 2 1
2 2 2 1
1 3
1 1 3 1 1 9 2 2 15 1685 1753
6 1 37 1685 1795
19 31
Tabla X.5. Número de restos de los elementos anatómicos de indeterminados. Frag. long. diáfisis: fragmento longitudinal de diáfisis.
sentadas son el ciervo, la cabra montés y el conejo que adquiere una importancia significativa en la fase VI siendo la especie con mayor abundancia de restos. Con menos representación aparecen el corzo, el lince, el zorro, el tejón y el lobo. En la Cova de l’Or (Beniarrés, Alicante) las especies mejor representadas son el ovicaprino, con mayor presencia de ovejas que cabras y el cerdo, seguidas de dos especies silvestres, el corzo y el ciervo. Además aparecen, aunque en menor cantidad, restos de bo-
vino, perro, cabra montés, conejo, liebre, uro, jabalí, caballo, lince y gato silvestre (Pérez Ripoll, 1980). En la Cova de la Sarsa (Bocairent, Valencia) también se documenta el dominio del ganado ovicaprino, con mayor abundancia de ovejas que cabras, seguido del cerdo y el bovino, y una alta representación de conejo; también se halla, en menor cantidad, ciervo, jabalí, caballo, perro, uro, gato silvestre y liebre (Boessneck y Driesch, 1980). La presencia de uro (Bos primigenius) en yacimientos
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Termoalteración Tipo/color Total / Blanco Total / Gris Total / Negro Parcial / Blanco Parcial / Gris Parcial / Negro Parcial / Marrón Total Total restos % Termoalterados
Mesolítico 45 (28,85) 3 (1,92) 16 (10,26) 4 (2,56) 3 (1,92) 68 (43,59) 17 (10,90) 156 (100) 1510 10,33
Neolítico cardial 7 (70) 3 (30)
Neolítico postcardial (Relleno fosas) 12 (35,29) 1 (2,94) 2 (5,89)
Total 64 (32) 4 (2) 19 (9,5) 6 (3) 3 (1,5) 87 (43,5) 17 (8,5) 200 (100) 1896 10,55
10 (100) 115 8,70
19 (55,88) 34 (100) 271 12,55
Tabla X.6. Número de restos con termoalteración por la acción del fuego según el tipo (total, parcial) y color (marrón, negro, gris y blanco).
Taxón
UE
Diente md P2 12,29 21,54 24,57 26,01 (31,48) 21,33 24,58 23,40 22,71 (16,74) (15,31) 15,87 34,4 GLl Dl P3 P4 M1 M1 o M2 M1 o M2 M2 M3 M1 M2 M1 o M2 M1 o M2 M1 o M2 M3 Hueso vl 9,20 12,24 14,90 15,69 (23,13) 10,78 11,23 10,50 13,65 15,04 (9,60) (8,16) 6,90 14,25
Medidas md (1cm) vl (1cm) H
Edad muerte
Bos sp.
2211-223
4-5 años (19,22) 28,61 24,77 (36,25) 15,07 19,63 21,75 20,66 (12,67) 33,20 34,58 (8,58) 25,83 > 18 meses > 15 meses 3 años 15 meses > 2 años > 5 meses > 5 meses 23 meses Taxón Equus ferus UE 2600-030 Hueso LP Edad muerte P2 7,93 > 3 años
2589-029 2591-027 Cervus elaphus 2591-028 2597-029 2578-050 Ovis/Capra sp. Sus sp. Taxón 2580-040 2595-020 2570-021 UE
Cervus elaphus 2591-027 Astrágalo (49,00) (26,68)
Tabla X.7. Tablas de biometría. Las medidas entre paréntesis indican que son aproximadas debido a algún tipo de alteración en el hueso que ha impedido que el dato sea exacto.
del Neolítico antiguo se ha registrado también en Cova Fosca (Ares del Maestre, Castellón; Olària y Gusi, 2008) y en la Draga (Banyoles, Catalunya), aunque este último yacimiento la ganadería bovina (Bos taurus) representa la principal fuente de obtención de carne para el asentamiento y se supone la utilización de estas reses en tareas de transporte y tracción (Bosch et al., 2008). Por último mencionamos los poblados neolíticos de cronología avanzada de Jovades (Cocentaina, Alacant) y Arenal
de la Costa (Ontinyent, València), en los que la cabaña bovina es la mejor representada por el peso relativo de los huesos y fue gestionada, según las edades de sacrificio y la identificación de algunas patologías articulares, para la obtención de carne y fuerza de tracción. Por detrás de los bovinos siguen en importancia los ovicaprinos y los cerdos con porcentajes similares, y las especies silvestres tienen una representación muy escasa (Martínez Valle, 1993).
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